jueves, 20 de septiembre de 2012

LAS COSAS QUE “MATAN EL AMOR”


Un detalle insignificante para algunos puede ser algo realmente importante para otros, el fin de un deseo, el principio del asco... O pequeñas costumbres que aguantas durante mucho tiempo y al final se vuelven no negociables. En otras palabras, ¿cuáles son las cosas que “matan el amor” y sacan de quicio? Veamos las más habituales. Atención señoritas, ¡estos pequeños detalles también van para nosotras!

1. Primera cita

Según algunos especialistas de la seducción, unos minutos bastan para saber si la persona nos gusta o no. Si, además, hay detalles feos en la primera cita.... ¡No hay nada que hacer!

- Un aliento de caballo: tanto si ha comido ajo antes de la cita como si tiene problemas dentales, el resultado es el mismo: ¡incluso preferiríamos besar a una bolsa de basura!

- Las uñas sucias: sólo toleramos unas uñas dudosas si es pintor y justo acaba de salir del taller, o si se las ha manchado porque ha tenido que cambiar una rueda pinchada. Pero, si no: ¡nada de nada!

- Errores de lenguaje: ya habías observado algunos pequeños errores ortográficos en los e-mails y le echaste la culpa al teclado. Pero, según lo que diga, ¡pasa al siguiente!

- Un perfume dudoso: entre el que se echa tres litros de after-shave barato, el que podría agujerear la capa de ozono y el que deja rastro con su sudor... Tenlo claro... ¡Ni caso!

- Un humor pesado: se cree divertido y te saca todo su repertorio de chistes malos. Puede que algunos te hagan sonreír vagamente, pero otros son sexistas, racistas y homofóbicos. Estamos dispuestas a acabar con su chispa...

- Show off: no hace ni 10 minutos que estáis instalados y ya sabes que pasó sus últimas vacaciones en casa de Janita y Johnny, que su última nómina equivale a tal, que le faltó medio punto para entrar en la entrada en Politécnicas (porque uno del jurado tenía celos de él)... Total, ¡que es formidable... mente apestoso!

- Ex adicto: "Janita tiene unos ojazos azules y una sonrisa traviesa", "cuando fui con Janita", "Janita me regaló la camisa que llevo hoy"... ¡Pero el caso es que esta Janita parece genial y no para de hablar de ella desde hace una hora! Pero entonces, ¿por qué no está con ella? ¿Puede que lo dejara porque no dejaba de hablar de Karla, su ex anterior?

- La mirada inquieta: ¡tienes la impresión de estar tomando una copa con el lobo de Tex Avery, con la lengua colgando y los ojos fuera de sus órbitas por la explosión de una bomba a 50 metros! Es simple, este hombre es un mirón y no puede dejar de mirar a todas las mujeres que pasan. Como si tú no estuvieras ahí. ¡Y lo peor de todo es que encima se atreve a hacer comentarios sobre ti, como si fueras un colega. ¡Pasa al siguiente!

- "Perdona, lo tengo todo previsto”: Es cierto que no siempre se sabe lo que se quiere y que a menudo criticamos a los hombres por su miedo al compromiso. Pero, de ahí a comprometerse en seguida con este casi desconocido que ya te habla de niños, de sus nombres preferidos, de un almuerzo de domingo con sus padres, de vacaciones en la nieve con sus amigos y de un fin de semana fuera, hay un límite. Incluso es un poco sospechoso, ¿no?


2. En la cama... 

Algunas fases ya han pasado con éxito y ha aparecido el deseo. ¿Por qué no dejarse tentar? ¡Ay!, los pequeños malos detalles también pueden aparecer en la cama o en vuestro nido de amor... ¡Estáte al acecho!

- Una casa asquerosa: es algo no negociable para muchas de nosotras: la habitación con olor a cerrado, el lavabo súper vomitivo, los bordes de la bañera colonizados por el moho y los pelos ocupando ilegalmente el desagüe, las sábanas sucias que no se cambian desde el último verano, los ceniceros llenos de colillas hasta arriba... ¡Sin olvidar los montones de Playboy y de Penthouse justo al lado del baño! Lejos de ser maniáticas, ¡sólo pedimos un mínimo de higiene y de tacto!

- El buen hombre totalmente desnudo  o casi: evidentemente, cada uno tiene sus gustos y ni se nos ocurre juzgar ciertas características físicas. Pero algunos pequeños detalles pueden irritar cada poro de nuestro ser. Unos viejos calzoncillos de canguro, unos calzoncillos agujerados y con la goma hecha polvo... Las uñas de los pies que recuerdan a las zarpas de un oso grizzly, un olor corporal que nos para el corazón, pelos en lugares inesperados... ¡Es una lista no exhaustiva e incompleta!

- Durante el acto: nos otorgamos el derecho de tener un ataque de nervios si la palabra "preliminares" no forma parte del diccionario de costumbres del señor, si se cree una estrella del cine porno y no nos concede ni un guiño. Sin hablar de su selección de palabras, que puede hacer que algunas se sobresalten y que otros ronroneen. Cada una tienen sus “mata amores” verbales. Así pues, frases como "ven aquí, loba" o "puedo introducir mi manguera en tu pequeño jardín de amor" pueden percibirse tanto como negativas como estimulantes...

3. En pareja

¿Pensabas que estaba todo ganado porque dijiste "I love you " y que todo funciona como hace un siglo? Error, ¡GRAVE ERROR! Las cosas que matan el amor ruedan y pueden saltar a la vista cuando menos te lo esperas.

- Celos excesivos: "¿Dónde estabas? ¿Con quién? Te gusta la nueva de la U, ¿no? Aunque al principio estas preguntas se pueden tomar como pruebas de amor o mínimos toques de atención, rápidamente pueden convertirse en un veneno real para la pareja. Pasamos fácilmente del estado del interrogatorio inocente al del registro digno de un aduanero: móviles, bolsillos, mensajería, correos electrónicos... Todo vale. Puede volverse obsesivo y acabar pudriendo la relación. Uno de los dos acabará rompiendo forzosamente. 

- Cambiar al otro a cualquier precio: empieza de forma agradable, animando a cambiar de corte de pelo, a modificar el maquillaje, a cambiar los pantalones demasiado cortos por prendas de diseño... Pero enseguida se pasa a sugerir al otro que cambie de amigos, de "profesión", trabajo,  de gustos... Resumiendo, nos gustaría que fuera otra persona y esto no se puede esconder, ni en el espejo ni en tu mirada.
 
- "Te dejas llevar": a base de vivir juntos, se deja de hacer esfuerzo. Te arrastras en camiseta y pantalones, te afeitas las axilas delante suyo, respondes con monosílabos, han ganado 15 kilos cada uno... Dejas que la rutina se instale y mate su amor. Es triste, ¡pero todavía estás a tiempo de actuar!


EN NUESTRA RELACIÓN ¿TENEMOS QUE DECIRNOS TODO?


En una relación de pareja, lo que más deseamos es que exista comunicación entre ambos, esperando que esta sea de lo más sincera y transparente en todos los sentidos… Sin embargo en el día a día, nos damos cuenta rápidamente que para conservar la armonía, más vale no tocar algunos temas algo “delicados”... ¡O bien tratarlos con mucho, muchísimo cuidado!


Sííííííííí, temas que seguramente están pasando AHORA MISMO por sus mentes esos temas candentes como el  de los ex, el sexo, la suegra, la infidelidad, el compromiso... 



Hay mucho por aprender en las relaciones interpersonales, la diferencia entre privacidad y secreto es notable siendo necesario tener claro qué significa para cada uno estos términos, porque lo que para ti es privacidad, para tu pareja puede ser un secreto y hasta considerado como un engaño. 

“Todos tenemos un grado de privacidad que es el de mi integridad, lo mío es como la introspección de lo que yo analizo para mí, no tengo por qué decirlo, no es necesario dar el cien por ciento de apertura, sino que siempre tiene que haber un margen de privacidad para guardar mi integridad de persona como tal”

Dentro de una relación más que privacidad o secretos lo que se debe identificar en una pareja son los límites, los deberes y los derechos. ”Lo que va a marcar esto es el grado de nivel emocional que tenga la persona en base a la madurez emocional y a las experiencias pasadas que cada uno haya vivido, eso va a determinar en cuándo se va acceder o restringir”



Las relaciones interpersonales tienen cuatro pilares importantes: la comunicación, la confianza, el respeto y el afecto. Cada uno de ellos va de la mano, y es necesario tomarlo en cuenta para definir los límites y mantener relaciones sanas. La privacidad en la pareja es el espacio de cada persona que implica confianza y respeto, por otra parte, los secretos son la falta de estos valores, estos son dañinos porque promueven la deshonestidad, comprometiendo la moral y la integridad de individual.


“En la vida de todas las personas hay falencias y cosas tristes y hay gente con profundas inseguridades. Estas son las personas que tienen que saber absolutamente todo lo que los demás hacen, dicen, piensan, leen y escriben, y con quién. Si esas personas no se sienten constantemente reafirmadas con esa información, enseguida se imaginan lo peor y comienzan a exagerar y malinterpretando todo, dejando una estela de discusiones y frustración”, cita Laura Schlessinger en su libro “10 Estupideces que cometen las parejas y dañan relaciones”.


En la pareja debe existir una comunicación fluida y no una comunicación de supervisión, sino más de apertura que promueva la confianza, eso va a permitir el buen diálogo en la relación.


QUE ETAPAS TIENE EL AMOR VERDADERO


Amistad, noviazgo y amor son temas de siempre en la literatura y en el interés de todos YA LO SABEMOS, sin embargo, muchas veces como AHORA pueden estar de lo más confusos.

¿Alguien pudiera pensar que es lo mismo la novia de un joven de 19 años a “la novia” de un hombre con más de 40 años, que además es casado?

¿O alguien confundiría a la amiga de toda la vida por el hecho de haber sido vecinos o familias cercanas en el afecto, con “la amiga” a la que se invita a juergas secretas?

¿Y qué decir del genérico “es mi pareja” o del más vago aún “es mi pareja ACTUAL” (oseaaaa, de hecho hubo una antes y habrá una después) que con frecuencia se escucha?  ¿Usted le daría el vago trato de “pareja” a su esposa o a su esposo?

Tomaremos de referencia a Fernando Alberca de Castro educador español que hace unos años, publicó en España el libro “¿Quieres casarte conmigo?”,   que encuadra las dimensiones de cada término y describe los tres pronombres sucesivos de una verdadera y estable relación amorosa: el yo, el nosotros y el tú.

YO: la etapa de la “buena química”

El Yo... Es el enamoramiento que podemos sentir cada uno, a veces sin conocer aún el sentimiento del otro. Así comienzan los noviazgos y cuando la etapa del Yo es bien llevada y se logra superar, representa los cimientos de lo que más tarde será el amor verdadero. La etapa es tan intensa y hace sentir tan feliz que muchos noviazgos se quedan en esta fase de “hacer buena química” y aún llegan a enamorarse de su propio enamoramiento. Sin embargo, el riesgo es que en cuanto falle la “buena química” esa relación se rompe y él o ella van en busca de alguien más que le haga experimentar la sensación.

NOSOTROS: cerca, pero aún no es el verdadero amor

El Nosotros... Los que se quedan en el Yo, no llegan al Nosotros, algo que es muy parecido al verdadero amor del matrimonio. En la fase del Nosotros hay buen entendimiento, disfrutan mutuamente de su compañía, pero … los signos de la madurez del amor no aparecen todavía y por ello es posible que no perdure y la relación todavía puede ser rota con más o menos facilidad.

TÚ: el fundamento de la felicidad permanente


El Tú... Es el momento en que se acepta de tal manera a la persona a quien se ama que se entrega él mismo con su libertad y con su futuro. Aquí se ama con el mismo amor con el que se quiere a uno mismo. Dice Fernando Alberca que esta fase es muy seria y constituye el fundamento mismo de la felicidad permanente.




 
 
 

EL AMOOOOR



¿Qué es amor? Difícil pregunta de responder, porque hasta hoy creo que nadie ha podido dar un significado exacto de tan misteriosa palabra. Amor, un sentimiento, un deseo, un anhelo, una vida, una realidad, en fin son tantas las palabras que hemos intentado emplear para describir algo que para mi es indescriptible.

Y ¿el enamoramiento?, el enamoramiento es la fase inicial de toda relación de pareja, aquí es cuando todos nos sentimos como en una nube. Esta es la super etapa donde no existen las fallas, ni defectos, no nos molesta nada en absoluto de nuestra pareja o la persona que nos produce ese estado. Es decir, idealizamos a esa persona, la vemos de una manera que creemos es perfecta.

Es una alteración (mental) de la realidad,  existen príncipes y princesas, doncellas y caballeros. Y todo al parecer tiene una solución inmediata. 

Podemos perdernos en el tiempo pensado en que hará y cuando nos volveremos a ver. Nos convertimos en seres inigualablemente creativos para dar adjetivos fuera de la realidad, tipo “RORROOOOOOO” como la Bruja del 71 uy no ¡perdón! Doña Clotilde le decía a mi profesor de la universidad, ¡ay! quise decir a Don Ramón. 

Algunos de los síntomas que se presenta durante el enamoramiento son los siguientes:
 
  • Solo hay lugar para pensar en él o ella, todo lo demás no existe.
  • Cuando se está frenta o cerquita de esa persona, la persona enamorada experimenta sensaciones de aceleración del pulso, euforia, su color cambia de piel a rojo TIPICOOOO y  esto sucede con el solo hecho de escuchar su nombre o saber que se aproxima.
  • No te da hambre (QUE MÁGICO), ni sed, ni sueño, ni calor ni frio, y se podría pasar todo el día  y la noche observándole o escuchándole hablar.
  • Se encuentra en un estado permanente de felicidad desbordante, la sonrisa no se puede borrar del rostro.
  • Y lo mejor de todo es que a persona que está atravesando el enamoramiento  se siente capaz de llevarse al mundo por delante.


Ay, el amor, el amor! Fase muy hermosa ¿verdad? Siiiiiiiiii, tan hermosa que  hay que aprovechar esas maripositas en el estómago y disfrutarla MIENTRAS DUUUREEE!