jueves, 20 de septiembre de 2012

QUE ETAPAS TIENE EL AMOR VERDADERO


Amistad, noviazgo y amor son temas de siempre en la literatura y en el interés de todos YA LO SABEMOS, sin embargo, muchas veces como AHORA pueden estar de lo más confusos.

¿Alguien pudiera pensar que es lo mismo la novia de un joven de 19 años a “la novia” de un hombre con más de 40 años, que además es casado?

¿O alguien confundiría a la amiga de toda la vida por el hecho de haber sido vecinos o familias cercanas en el afecto, con “la amiga” a la que se invita a juergas secretas?

¿Y qué decir del genérico “es mi pareja” o del más vago aún “es mi pareja ACTUAL” (oseaaaa, de hecho hubo una antes y habrá una después) que con frecuencia se escucha?  ¿Usted le daría el vago trato de “pareja” a su esposa o a su esposo?

Tomaremos de referencia a Fernando Alberca de Castro educador español que hace unos años, publicó en España el libro “¿Quieres casarte conmigo?”,   que encuadra las dimensiones de cada término y describe los tres pronombres sucesivos de una verdadera y estable relación amorosa: el yo, el nosotros y el tú.

YO: la etapa de la “buena química”

El Yo... Es el enamoramiento que podemos sentir cada uno, a veces sin conocer aún el sentimiento del otro. Así comienzan los noviazgos y cuando la etapa del Yo es bien llevada y se logra superar, representa los cimientos de lo que más tarde será el amor verdadero. La etapa es tan intensa y hace sentir tan feliz que muchos noviazgos se quedan en esta fase de “hacer buena química” y aún llegan a enamorarse de su propio enamoramiento. Sin embargo, el riesgo es que en cuanto falle la “buena química” esa relación se rompe y él o ella van en busca de alguien más que le haga experimentar la sensación.

NOSOTROS: cerca, pero aún no es el verdadero amor

El Nosotros... Los que se quedan en el Yo, no llegan al Nosotros, algo que es muy parecido al verdadero amor del matrimonio. En la fase del Nosotros hay buen entendimiento, disfrutan mutuamente de su compañía, pero … los signos de la madurez del amor no aparecen todavía y por ello es posible que no perdure y la relación todavía puede ser rota con más o menos facilidad.

TÚ: el fundamento de la felicidad permanente


El Tú... Es el momento en que se acepta de tal manera a la persona a quien se ama que se entrega él mismo con su libertad y con su futuro. Aquí se ama con el mismo amor con el que se quiere a uno mismo. Dice Fernando Alberca que esta fase es muy seria y constituye el fundamento mismo de la felicidad permanente.




 
 
 

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